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sábado, 12 de junio de 2010

¿Cómo aprende la gente:Cerebro, Mente, Experiencia, y Escuela?

Hasta hace muy poco tiempo, la comprensión de la mente -y el pensamiento y el aprendizaje, posibles gracias a la mente- ha sido una búsqueda elusiva, debido en parte a falta de herramientas poderosas para la investigación. Hoy, el mundo está envuelto en una extraordinaria producción de trabajos científicos sobre la mente y el cerebro, sobre los procesos de pensamiento y aprendizaje, sobre los procesos neurales que ocurren durante el pensamiento y el aprendizaje, y sobre el desarrollo de la competencia.

La revolución que ha ocurrido en el estudio de la mente durante las tres o cuatro últimas décadas tiene importantes implicaciones para la educación. Tal como lo ilustramos, comienza a atraer la atención una nueva teoría que conduce a concepciones del diseño curricular, la enseñanza y el aprendizaje, muy diferentes de las que comúnmente se encuentran en las escuelas en la actualidad.

Lo que, en la actualidad, quizá impresiona más es la variedad de enfoques teóricos y técnicas de investigación que se han producido, y las maneras en que comienza a convergir la evidencia aportada por muchas y muy diferentes ramas de la ciencia. La historia que podemos contar ahora, acerca del aprendizaje, es mucho más rica que cualquiera de las anteriores; y se presiente que va a evolucionar asombrosamente en la siguiente generación. Por ejemplo:

La investigación proveniente de la psicología cognitiva ha avanzado en la comprensión de la naturaleza del desempeño competente y de los principios de organización del conocimiento que subyacen a las habilidades de las personas para resolver problemas en una amplia variedad de áreas, entre las que se encuentran las matemáticas, las ciencias, la literatura, los estudios sociales y la historia.
Los investigadores del desarrollo [humano] han demostrado que niños de corta edad tienen una buena comprensión de los principios básicos de la biología y de la causalidad física, del número, de la narrativa y del propósito personal, y que estas capacidades posibilitan crear currículos innovadores que introduzcan, en estadios iniciales, conceptos importantes para el razonamiento avanzado.

A comienzos del siglo veinte, la educación se centró en la adquisición de destrezas de alfabetismo: lectura sencilla, escritura y aritmética. Por regla general, los sistemas educativos no preparaban a la gente para pensar y leer críticamente, para expresarse clara y convincentemente, para resolver problemas complejos en ciencias y matemáticas. Ahora, al fin del siglo, se requiere que todo el mundo maneje estos aspectos de alto alfabetismo, para negociar con éxito las complejidades de la vida contemporánea. Las demandas de destrezas para el trabajo se han incrementado tremendamente, lo mismo que la necesidad de cambio de las organizaciones y de los trabajadores, en respuesta a las presiones por sitios de trabajo competitivos.

También la participación sesuda en el proceso democrático se ha hecho cada vez más complicada, en la medida en que el centro de atención se ha deslizado de las preocupaciones locales a las nacionales y a las globales.

Mediación Pedagógica

Cuando nos referimos al término Educar, social y culturalmente, estamos hablando de formar para la vida, para que las personas tengan una actuación en sociedad adecuada en términos morales y actitudinales, de ahí que el enfoque cotidiano que se le pueda dar a la educación resulta primordial y mas efectivo y significativo si es en relación a su experiencia y contexto social en el cual se desarrollan los aprendices.

Desde esta condición nos cabe inquirir lo siguiente: si en esta sociedad tecnológica, en donde nos desarrollamos en constante relación con objetos tecnológicos y de comunicación, en donde el énfasis gubernamental de incluir las Ntic en el proceso educativo es ineludible, cabe preguntarse entonces si ¿es necesario reestructurar el sistema escolar, reformular el rol docente y las prácticas pedagógicas de este nuevo siglo debido a la relación tecnológica actual?…

Tecnología Educativa Crítica

Este concepto parte o despega desde la propia tecnología educativa hacia la reflexión de si misma con un propósito innovador y paradigmático sosteniéndose en bases sociológicas educativas presentes en la finalidad de la educación formal como proceso de formación social y en los procesos sistemáticos de la educación apoyados en modelos de enseñanza aprendizaje derivados de la psicología.

La Tecnología educativa crítica tiene un enfoque práctico, basado en experiencias previas con la misma tecnología y dentro de un contexto social familiar para el individuo. Desde aquí se relaciona con la postura holistica tecnológica que manifiesta una relación socio-cultural entre las herramientas y productos y las experiencias cotidianas de las personas y de la relación socio cultural que se produce entre ambos.

sábado, 29 de mayo de 2010

Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI


Hacen referencia a las habilidades, el conocimiento y las competencias que deben dominar los estudiantes para tener éxito tanto en la vida personal como en el trabajo en el Siglo XXI.

sábado, 22 de mayo de 2010

Diferencias de fondo entre dos acepciones posibles del término competencia

competencia1. (Del lat. competentia; cf. competir). f. Disputa o contienda entre dos o más personas sobre algo. || 2. Oposición o rivalidad entre dos o más que aspiran a obtener la misma cosa. || 3. Situación de empresas que rivalizan en un mercado ofreciendo o demandando un mismo producto o servicio. || 4. Persona o grupo rival. Se ha pasado a la competencia. || 5. Am. Competición deportiva .

competir. (Del lat. competere). intr. Dicho de dos o más personas: Contender entre sí, aspirando unas y otras con empeño a una misma cosa. || 2. Dicho de una cosa: Igualar a otra análoga, en la perfección o en las propiedades.

competición. (Del lat. competitio, -onis). f. Competencia o rivalidad de quienes se
disputan una misma cosa o la pretenden. || 2. Acción y efecto de competir, y más
propiamente en materia de deportes.

competitividad. f. Capacidad de competir. || 2. Rivalidad para la consecución de un fin.

Comunicación

Las competencias de comunicación están referidas a la capacidad de los estudiantes de comunicarse efectivamente en el español y en lo esencial en una segunda lengua en diversos contextos, mediante el uso de distintos medios e instrumentos.
Los estudiantes que hayan desarrollado estas competencias podrán leer críticamente y comunicar y argumentar ideas de manera efectiva y con claridad oralmente y por escrito. Además, usarán la tecnología de la información y la comunicación de manera crítica para diversos propósitos comunicativos.

Las competencias de comunicación están orientadas además a la reflexión sobre la naturaleza del lenguaje, a su uso como herramienta del pensamiento lógico, y a su disfrute.

¿Cómo concebir la evaluación de las competencias?

•La evaluación solo incluye tareas contextualizadas.
•La evaluación se refiere a problemas complejos.
•La evaluación debe contribuir para que los estudiantes desarrollen más sus competencias.
•La evaluación exige la utilización funcional de conocimientos disciplinarios.
•No hay ninguna dificultad de tiempo fijada arbitrariamente en la evaluación de las competencias.
•La tarea y sus exigencias se conocen antes de la situación de evaluación.
•La evaluación exige una determinada forma de colaboración con pares.
•La corrección tiene en cuenta l estrategias cognoscitivas y metacognitivas utilizadas por los estudiantes.
•La corrección solo toma en cuenta los errores importantes relacionados con la construcción de las competencias.

viernes, 14 de mayo de 2010

En este día tan especial

Es buena ocasión para reconocer y recordar a esas personas que han estado conmigo en el aprendizaje no sólo de los libros, sino de la vida...
Quiero agradecer a todos mis maestros, esos que desde los inicios escolares
han dejado huella en mí.

A los maestros del kínder, de la primaria.
Esos que día a día dedicaron su tiempo para enseñarnos las letras y los números, que aguantaron gritos y risas de niños inquietos, que explicaban una y otra vez la lección para que todos la comprendiéramos.

Esos maestros que alguna vez odiamos porque nos dejaban tarea en vacaciones y que amamos cuando nos dejaban salir temprano al recreo.

A los maestros de la secundaria, aquellos que nos enseñaron lo esencial de la vida de adolescente, maestros realmente estrictos que nos enseñaron disciplina y que tenían que castigarnos cuando nos salíamos de clase.

Esos maestros que soportaron con paciencia nuestras risas y burlas cuando hablaban de sexualidad, pero que a la vez nos hacían sonrojar con sus clases, esas que creíamos inútiles pero que ahora sabemos que son la base de nuestra vida.

A los maestros de la prepa. ¡Ah, aquellos tiempos! esos en los que crees que el mundo gira alrededor de ti. Gracias a todos esos maestros que nos hicieron poner los pies sobre la tierra y que poco a poco nos fueron guiando hacia lo que sería nuestra profesión.

Maestros, que nos hicieron llorar con las lecciones de historia, de química y de cálculo y que hoy son recordados con mucho cariño.

A los maestros de la universidad. ¡Cómo olvidarlos! Maestros de vida, maestros de profesión. Esos maestros que te permiten olvidar su título y llamarlo solamente por su nombre.

Gracias a todos ellos por los consejos, por los secretos de profesión compartidos, por vernos como futuros colegas más que como futura competencia, por su apoyo pero sobre todo por la amistad brindada.

A todos ellos, a los que me regañaron y los que me premiaron, a los que me exentaron de un examen, y al que alguna vez me reprobó… Gracias porque es por ustedes que hoy soy una gran profesionista y una gran persona.

Gracias por las enseñanzas del ayer… Y los recuerdos del ahora.

Con mucho cariño en su día.

jueves, 13 de mayo de 2010

La formación de profesionales reflexivos.

Una vez que hemos aprendido cómo hacer algo, podemos llevar a cabo secuencias fáciles de actividad, reconocimiento, decisión y ajuste sin, como solemos decir, tener que "pensar sobre ello". Nuestro conocimiento espontáneo en la acción suele acompañarnos a lo largo del día. No obstante, en ocasiones,no es así. Una rutina familiar produce un resultado inesperado; un error se resiste obstinadamente a ser corregido; o, a pesar de que las acciones rutinarias producen siempre los mimos resultados, descubrimos algo extraño acerca de ellas porque, por alguna razón, las hemos empezado a observar de manera distinta. Todas las experiencias de este tipo, agradables o desagradables, contienen un factor sorpresa. Algo falla a la hora de satisfacer nuestras expectativas. En un intento por mantener la constancia de nuestros patrones usuales de conocimiento en la acción, podemos dar respuesta a la sorpresa dejándola de lado, sin prestar atención particular a los síntomas que la producen o podemos responder a ella mediante la reflexión, y podemos hacerlo así de una manera o dos maneras.